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miércoles, 4 de mayo de 2011

Te encontré después de mucho tiempo.

Es tarde, me tumbo en la cama y fijo la mirada en el techo y aunque no veo nada porque todo esta oscuro, no me puedo quitar de la cabeza su nombre, su cara; no me lo puedo quitar de la cabeza.
Desde que le conocí hace exactamente 14 días no hago más que pensar y pensar en el. Cada vez que nos cruzamos y me saca esa sonrisa, su sonrisa perfecta, y yo le devuelvo una mía, de esas tímidas. Cuando me mira a los ojos y me dice, "te quiero". 
Y quizás no sea el chico más alto del mundo o el más guapo de todo el instituto, pero eso a mi no me importa.
Y me paro a pensar tardes enteras, que ya no puedo vivir sin sus abrazos, sin sus caricias, sin sus besos. 

Me encantan esos besos que me roba, cada vez que le digo estupideces de las mías, y ahora solo por eso lo hago continuamente. Y no me canso.
Me derrito de arriba abajo cuando me dice aquello de: "No te voy a decir que eres perfecta, porque ya lo sabes o deberías,  pero si te voy a decir cada día que te quiero, para que no se te olvide nunca".
Y aunque se lo tengo que repetir tropecientas veces, que sería imposible olvidar lo, el no se cansa de repetírmelo. 
Ahora si, quizás allá encontrado mi media verde, que la naranja ya esta muy vista.


sábado, 19 de marzo de 2011

Clouse your eyes and smile

Ya no somos aquellos niños pequeños que nos divertíamos con cualquier cosa. Que con unas cajas amontonadas podíamos hacer la mayor fortaleza de un castillo y la mesa de la cocina, nos servía de cueva. Un simple palo, con una estrella de papel pegada, nos hacia tener magia. Las toallas rojas de la playa atadas al rededor de nuestro cuello, nos transformo tantas veces en superheroes. Las sábanas blancas  colgadas de los árboles, miles de veces, los convertían en temidos barcos piratas. Eramos niños y todo valía.




Recuerdas cuando eras pequeño y temías comer una manzana por si te pasaba como a Blanca nieves y buscabas detrás de las setas, casas diminutas con gente diminuta.
Cuando la Cenicienta nos hizo vivir una historia de amor, y haciéndonos dar el primer beso. Y que tenia aparente triste final, del cual la felicidad volvió y todo termino bien.
Cuando Bella nos enseño a mirar dentro de las personas, encontrando la persona que en realidad existe dentro de nosotros.
Cuando La Bella Durmiente nos hizo soñar con el beso dese príncipe que la despertó de aquel sueño que pensábamos que sería eterno.
Cuando Alicia en el país de las maravillas, nos acerco a mundos irreales en realidad, y reales en nuestra irrealidad.


El corazón de los cuentos escondía tantas cosas, que inconscientemente nos hicieron aprender; aprender a diferenciar la realidad. Nos enseño a querer, y a mostrar sentimientos. Nos hizo personas felices, personas buenas y personas con sueños e ilusiones. Nos hizo iguales.




Todas los cuentos de princesa, y princesas de cuentos. Todos los príncipes azules. Todas las hadas buenas y las brujas malas. Todos los personajes fantasiosos. Todos.


Y ahora con el paso del tiempo ya nada es lo que era antes, porque lo bueno ya esta inventando y el resto son solo copias; copias no exactas, pero realmente copias.


Los años pasan y las cosas cambian. Pero siempre hemos guardado esas Sonrisas de Cuentos.