De pie, con la vista perdida en el mar que seguía aun más allá del horizonte y que yo no podía ver. Eche la vista al suelo y luego al cielo. En ese momento me sentí "pequeña"; pequeña en un mundo que no hace más que crecer y crecer. En un universo repleto de cosas desconocidas. Pero no por eso me sentía así, es por el simple motivo de sentirme indefensa, soy como un ser inanimado que solo puede oír y escuchar, que no actúa.
Mi mente daba miles de vuelta y andaba a mil por hora, se encontraba quinientos pasos más delante que mi cuerpo. No hacían más que flotar y flotar preguntas inexplicables, preguntas tontas quizás, pero al fin y al cabo preguntas.
Plantearse retos difíciles y la motivación de conseguirlos. ¿Cuantas veces has dicho no puedo con esto? y ¿Cuantas veces lo has conseguido? Piénsalo, ¿Acaso no es verdad?

