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lunes, 9 de mayo de 2011

Es así, y así es.

De pie, con la vista perdida en el mar que seguía aun más allá del horizonte y que yo no podía ver. Eche la vista al suelo y luego al cielo. En ese momento me sentí "pequeña"; pequeña en un mundo que no hace más que crecer y crecer. En un universo repleto de cosas desconocidas. Pero no por eso me sentía así, es por el simple motivo de sentirme indefensa, soy como un ser inanimado que solo puede oír y escuchar, que no actúa.
Mi mente daba miles de vuelta y andaba a mil por hora, se encontraba quinientos pasos más delante que mi cuerpo. No hacían más que flotar y flotar preguntas inexplicables, preguntas tontas quizás, pero al fin y al cabo preguntas. 
Plantearse retos  difíciles y la motivación de conseguirlos. ¿Cuantas veces has dicho no puedo con esto? y ¿Cuantas veces lo has conseguido? Piénsalo, ¿Acaso no es verdad?

sábado, 7 de mayo de 2011

Y pasara porque todo pasa.

Soy de esa clase de persona que aunque algo le da miedo lo hace, de las que no se rinden con ninguna facilidad, de esas que no pilla muy bien las ironías, que se calla las cosas cuando debe hacerlo y también de las que lo suelta todo de golpe en un momento de extres y luego aveces se arrepiente. De las que ponen una sonrisa cuando esta mal y de las que no le da miedo llorar y que todo el mundo la vea. Soy también de esa clase de personas que le gusta improvisar y pasárselo bien. De las que llevan la cabeza bien alta sin importarle lo que los demás digan, de esas cabezotas que aunque uno más uno sean dos, puede discutirlo hasta quedarse sin aliento, porque no siempre todo es lo que parece. De esas que prefiere dejar un silencio antes que una palabra mal dicha, de esas que son capaces de repetir el mismo camino cien veces solo por ver algo o a alguien. Soy de esas locas enamoradas del mundo, de la vida, de el. Soy de esas que les encantan las cosas dulces. Soy de esas personas infantiles hasta la saciedad pero que cuando quiere puede ser la persona más formal del mundo.
En definitiva soy una ingenua de la vida.
Y la verdad ya no se si reír o si llorar, si caerme o levantarme, si recordar o olvidar; ya no se nada.